Municion de Paintball

bolas de paintball en madrid

Bolas de Paintball

Hablar de bolas de paintball es hablar del paintball en sí mismo. Con un mínimo de conocimiento del idioma inglés, incluso por deducción ball es bola y paint, pintar o pintura. Literalmente paintball es bolas de pintura. Así que el término paintball se ha convertido en un sustantivo en sí mismo. Pero lo que vamos a detallar a continuación son las características de las bolas de paintball. Esas pequeñas bolitas que dan tanto juego y han creado todo un mundo a su alrededor.

El tamaño condiciona enormemente la partida, por eso, siempre repasa con detalle el calibre de la marcadora y de la bola. Las incompatibilidades entre ellas te dejarán sin jugar. El tamaño medio d las bolas es de 6 mm.

Y querrás saber de qué material están hechas estas bolas de paintball que explotarán en tu cuerpo ¿verdad? Las pequeñas bolas están recubiertas de una gelatina similar a la que envuelve las medicinas. De manera que, al colisionar, exploten con facilidad sin necesidad de llevar una fuerza sobrehumana. El interior, puesto que va a impregnar a tu adversario, y esperemos que poco a ti, está hecho de una especie de líquido gelatinoso con colorante alimentario. Que no significa que las bolas de paintball se coman, sino que las manchas se eliminarán fácilmente con agua. Además, es importante que las bolas estén fabricadas con materiales biodegradables, de fácil destrucción con las condiciones atmosféricas puesto que, en las partidas outdoor, muchas bolas acabarán en el suelo y, el paintball como deporte de aventura, es respetuoso con el medio ambiente.

La cantidad de bolas en cada partida es esencial. Para que las partidas comiencen en igualdad es importante que cada equipo disponga de la misma cantidad de balas. Así la jugada será justa. Los tubos contenedores de las bolas que hay que recargar y que sirven de munición para la marcadora se suelen llamar “Pods”. Es habitual que para principiantes, las recargas de bolas ronden las 50 ó 100 unidades. Así pues, es básico determinar la cantidad de bolas para establecer las reglas de cada partida.

Los colores de las bolas de paintball pueden variar: normalmente son amarillas, azules o rojas. Las bolas son fundamentales para dar sentido al paintball, así que cuando vayas a contratar una partida, asegúrate de cuál es el número de bolas y de que podréis hacer recargas. No olvides que ¡el paintball engancha!

gas de paintball en madrid

Gas de Paintball

Diferencias entre el aire comprimido y el CO2

Lo primero que hay que aclarar es que todas las marcadoras del mercado, salvo muy raras excepciones y que difícilmente encontraremos en España, funcionan perfectamente con Aire Comprimido. Solo que unas necesitan trabajar con 700 psi (alta presión) y otras pueden hacerlo con 450 psi (baja presión).

Desde la marcadora de paintball más básica y sencilla a la más moderna, todas pueden funcionar con Aire comprimido. Sin embargo el CO2 solo es factible usarlo en un reducido grupo de marcadoras. Estas marcadoras suelen ser de gama más humilde, que se caracterizan por la simplicidad y dureza de sus componentes, que no corren riesgo de averiarse debido al frío que el gas CO2 produce al ser disparado, ni a los bruscos cambios de presión que sufre la marcadora al usar este gas de cualidades tan inestables, según cambios de temperatura.

¿Por qué utilizar Aire Comprimido?

  • Trata mejor la marcadora.
  • La bola de pintura sufre menos presión y se rompen menos bolas en el interior de las marcadoras.
  • La trayectoria de disparo lograda es de mayor precisión.
  • La recarga es más rápida y simple que con el CO2.
  • A largo plazo es mucho más económico.
  • Lo pueden utilizar todas las marcadoras.

El aire comprimido se puede conseguir en los campos de paintball. Cada vez es más habitual que los campos de alquiler ofrezcan aire comprimido a través de un compresor. No sirve cualquier compresor, en talleres mecánicos o gasolineras pues ni quiera llegan a dar 10 bares de presión, cuando en paintball se necesitan 200 bares. En un campo de paintball se necesita un compresor específico de buceo. En España los más fáciles de encontrar son los de la marca italiana Coltri o Bauer.

Hay que recordar que estos compresores no cuentan con depósito para acumular gas, así que además del compresor, es importante hacerse con una botella que haga las veces de depósito. Normalmente se usa una botella de submarinismo. Existe la posibilidad de que estas botellas de submarinismo se encuentren en los campos como dispensadores de apoyo, o en partidas largas donde los jugadores han de llegar su propio suministro de aire. Con una botella de 15 litros pueden jugar 2 o 3 personas una buena jornada. No se puede especificar la cantidad de bolas que se pueden disparar con el aire de una botella de buceo, porque varía según el consumo de aire que tenga cada marcadora, que no es el mismo según el modelo de marcadora.

Para pasar el aire desde las botellas de submarinismo a nuestras botellas de paintball, se necesita una estación de recarga específica para aire comprimido. Se compran en cualquier tienda de paintball.

Entonces ¿por qué se usa el CO2?

Inicialmente puede parecer que usar CO2 es mucho más económico que usar Aire comprimido. El CO2 es la solución cuando nos es imposible conseguir aire comprimido. El CO2 nos lo pueden suministrar directamente empresas de gases a presión, como Carburos Metálicos o Air Liquide entre otras. Tan solo es necesario ponerse en contacto con ellos, y con un contrato, suministran una bombona grande de CO2 y la retiran cuando esta vacía. Para pasar CO2 de una botella grande a una de paintball, se necesita una estación de recarga específica para CO2, y se compra en cualquier tienda de paintball.

Pero también es cierto que el CO2 tiene una ventaja sobre el aire comprimido. Y es que con una botella de tamaño similar, el CO2 permite hacer más disparos que el aire comprimido. Es decir, que se aprovecha mucho mas.
Por ejemplo, con una botella de 20 oz de CO2, una marcadora puede tirar 800 bolas. Sin embargo con una botella de 0,8 litros (tamaño similar a las 20 oz) de aire comprimido, esa misma marcadora no llegará a tirar más de 400 bolas. Claro que a la hora de recargar, el aire comprimido es muchísimo más rápido y sencillo que el CO2. De hecho, muchos jugadores tienen por costumbre recargar aire tras cada partida que juegan, hayan gastado mucho o poco aire. Sin embargo para ciertos modos de juegos extremo, en el que el jugador vaya a pasar un día o dos en el campo de juego simulando alguna clase de acción militar, y sea responsable de llevar todos sus suministros, si puede ser interesante optar por el CO2.

Precauciones con las bombonas de gas durante el uso de la marcadora de paintball:

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Tanto aire comprimido como dióxido de carbono ofrecen riesgos muy importantes si no se manipulan con los procedimientos adecuados. Por lo tanto, si no conocemos exactamente y punto por punto el procedimiento para manipular estos gases, mejor no realizar ninguna manipulación y dejarlo en manos de los profesionales y monitores entrenados.

Una botella llena de aire comprimido está soportando una presión de hasta 300 bares, es decir 300 kg por cm2. Un mal uso de estos componentes puede ocasionar explosiones y heridas mortales.

Es muy importante evitar en todo momento que entre algún tipo de aceite al interior de una botella de aire comprimido. Esto puede ocurrir si la boca donde conectamos nuestra botella contiene restos de aceite porque haya sido engrasada (no debería hacerse nunca), o porque alguien haya puesto aceite para aflojar algo, o simplemente haya pensado que de esa manera todo funcionará mejor. Por supuesto, nunca, le pondremos aceite al nipple (pitorrillo) de recarga de nuestra botella. Ni antes, ni después de recargar. La combinación aceite mas aire comprimido a esas presiones equivale a una explosión.

Por supuesto, hay que evitar el maltrato a las botellas. Las fundas libran a las botellas de pequeños golpes y rasponazos, pero ante un golpe que consideremos fuerte, puede que la botella haya sufrido daños no visibles. Por nuestra propia seguridad, deberíamos solicitar la revisión de dicha botella, y en caso necesario, la sustitución de la misma.

El CO2 se suministra a presiones algo menores, por debajo de los 1500 psi (100 bares, 100 kilos/cm2), pero debido a lo inestable que es este gas con respecto a la temperatura, la presión sube o baja. Y ese es uno de los riesgos del CO2. No se puede dejar una botella cargada en un lugar cerrado y a altas temperaturas, como por ejemplo en un coche al sol en verano. Puesto que el coche puede alcanzar temperaturas de hasta 60º y esto haría que la presión de la botella subiese lo suficiente como para romper el disco de ruptura y producirse una fuga de CO2.

Aún así, el mayor riesgo del CO2 son las quemaduras por congelación. Cuando este gas se libera, se enfría mucho y muy bruscamente. De tal forma que tanto el recipiente que lo contiene baja muchísimo de temperatura, llegando a congelarse. Lo mismo ocurre con cualquier cosa que entre en contacto con ese gas que se esté liberando. De forma que si mantenemos en nuestras manos una botella que está soltando CO2 en cantidad, corremos el riesgo de que se nos quede pegada a la piel por causa del frío. De la misma forma, si el chorro de CO2 entra en contacto con nuestra piel, nos puede producir quemaduras por congelación.

Por último, hay que recordar que aunque las marcadoras puedan utilizar indistintamente uno u otro gas, las botellas de un gas no están preparadas para soportar un gas distinto. Es decir, las de aire no pueden contener CO2, y por supuesto las de CO2 no pueden contener aire comprimido.